El Fondo Prototipo del Carbono (PCF) del Banco Mundial, inaugurado en 2000, invierte el dinero de empresas y gobiernos en proyectos concebidos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y generar créditos que después se puedan vender en el mercado. El Banco se han convertido en el mayor intermediario público en la adquisición de derechos de emisión, y está obteniendo sustanciosas comisiones con la venta de los créditos generados por los proyectos. En 2002, el Banco Mundial cerró un acuerdo para adquirir reducciones de emisiones del proyecto de Plantar.
En aquel momento, como el proyecto no había sido aceptado por el MDL, los créditos que se generaban eran 'reducciones de emisiones voluntarias' (VER), que son emisiones que sólo pueden utilizar empresas y personas físicas en el mercado voluntario. Cuando un proyecto funciona plenamente de acuerdo con las disposiciones del MDL, genera ‘reducciones de emisiones certificadas’ (CER), que son aquellas que las empresas y los países pueden utilizar para medir el cumplimiento de los objetivos de Kyoto. Las reducciones certificadas tienen mucha mayor demanda que las voluntarias, y también alcanzan un precio muy superior en el mercado. Se ejerció una importante presión para que el proyecto de Plantar fuera aceptado por el MDL, de modo que generara más beneficios para Plantar y el Banco Mundial.
¡Qué triste, con estos permisos, mucho menos va a disminuirse ni un poco la contaminación!
ResponderEliminarA revisar sus objetivos internos, Banco Mundial!
ResponderEliminarQué triste, siempre sacan ventaja de todo y pasan a segundo plano el objetivo principal.
ResponderEliminarLos problemas ecológicos a largo plazo pueden generar problemas graves en el aspecto económico. ¡Hay que pensar a largo plazo!
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